.: Las Lineas Del Kaos :.

"Un blog sin aspiraciones, pero con todas las ilusiones de un soñador"


Primavera




Letargos mustios adornaban sus cortas mañanas, sus efímeras tardes y sus relampagosas noches, demasiada descarga de flashes para un cuerpo cansado de cifras, cansado de letras...cansado de excusas.

De excusas cuando ya no llegan más allá del absurdo vacío del serrín, de cuando las coces de los caballos revientan hocicos curiosos que vinieron al olor de la estercolera, al olor de la muerte, no le daba la gana de morir con sangre aún en las venas, sería mejor emplearla en escribir un poema en la pared de tu alma para que cuando ya no me quieras ver, cuando incluso me quieras odiar veas mi poesía añadida a tu pensamiento, a tu caminar y no habrá veleta ni rayo, ni payasos que pinten más colores que el rojo de mi sangre, porque siempre fue mía, porque siempre fué tan rebelde.

Y luchar para qué, si ya tenía otro maldito abril a cuestas, otro recelo más del añil mas pestilente de todos, del rechinar de dientes más cruel de todos los solsticios, quizás para el orgullo de hincar el cuchillo en la madriguera, para esbozar un andar sugerente de manos en bolsillos, de un camino sin fin, pero con el orgullo más grande por maleta y si nos mata el mismo sol que nos alumbra con un sorbo de vino desquitaría sus raices, porque ya daba igual el caminar si el destino siempre fuese el horizonte de la esperanza.

Y todo esto porque quizás tengo tus ojos más cerca de lo que imagino, porque mis extremidades laten más lentas que la sangre que fluye por mis venas, porque el corazón se mudó a vivir junto a las lágrimas, porque la rebeldía quedó temporalmente en anhelo, porque coronaron a la impaciencia con mayoría absoluta, porque el arcoiris me pega un coletazo que no me deja mirar a las nubes, porque la cálida brisa nocturna me invite a cantar mis melodías junto a los cisnes...y todo porque es primavera.

Cuando se nos vá la vida




Cubierto de arrugas profundas de la vida desgastaba sus últimos días en aquel viejo sillón, viendo inerte pasar la vida delante suya, viendo torpe bajo sus amplias gafas como corretearon una vez sus hijos, ayer sus nietos...y hoy solo ve frío mármol que hiela sus huesos a pesar de andar por meses de Mayo.

Y lo vió ahí sentado, tan viejo, que sentía que su llama se apagaba lentamente y no podía hacer nada por evitarlo, pese que su cara le mostraba aquella juventud de cuando aún se podía andar, de cuando aún podían disfrutar juntos, de cuando todo era de un color más bonito...

Sentía una pena que ahogaba su corazón en llantos sin lágrimas, sabía que la vida debía seguir su curso y que quizás algún día no haya que separarse...quizás.

Quizás los quebrantos de la posguerra vuelvan a sonar, quizás aquella voz rota que sabía del hambre, de ser más canalla que la vida siga sonando en aquella vieja habitación...y si esa habitación no existiese, que resuene en lo más hondo de mi corazón, que rasgue todas las costuras de mi piel como si de una tijera se tratase y que se quede en siempre en mí, para que mi segundo regazo pueda escucharte por otras cuerdas vocales...pero por nuestra misma sangre.

Hoy solo me quedo a contemplarte, quiero seguir escuchando tu voz mientras pueda, en ese anhelo torpe de creer que cuanto más te escuche...mas te recuerde luego...