Celos que separan un camino, hecho de espinos y blancos senderos, arboles que no gritan el susurro del frio otoño, de la tarde mas gelida, abanicos escondidos por los regazos del frio, sonrisas tenues, gritos sobre la hiedra donde se forjaron amores por la luna llena, arena donde se arrancan por soleares las niñas mas bonitas de mi ciudad, cuerpos abatidos al abandono de los seres inertes, la soledad que cobra vida, la melancolia que ahoga, aquel barco velero que no encuentra su norte, la niebla que se puede cortar con cuchillo, el ronco sonido del ruiseñor.
Quizas sea la vida la que nos trate así, quizas seamos nosotros quien tengamos el timón de la libertad, quizas seamos nosotros quien lo enterremos y nos aboquemos a causas perdidas, a rumbos desconocidos, a islas fantasmas, a oasis en desiertos, quizas movamos los huracanes de los celos cuando bailamos al mismo son de la musica, al mismo son del que creemos es nuestra libertad...o quizas nuestra condena.
Mundo enfermo terminal
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Publicado por Yasser
el miércoles, noviembre 10, 2004 a las 04:24.
El caos se apodera de nuestras mentes, un mundo enfermo y terminal hace su movimiento de rotación religiosamente, por obligación, día tras día...noche tras noche, para algunos un día que se va, un dia más de recuerdos, para otros cuantos un día de olvido, dia de satisfacción, otro día de frío y sin comer, de sonrisas, de lágrimas, de besos, de engaños, de caricias, de agresiones, de celebraciones...de llanto.
Un mundo lleno de desigualdades, rotando a la deriva alrededor de un sol que achicharra las entrañas de los que luchan, y refrescan a la de los explotadores...el ser humano, la única espécie que es capaz de no mirar por los intereses de sus otros seres, sino por ellos mismos, una cruel maquina individual de pensamientos necios y mezquinos, capaz de tropezar infinitas veces sobre la misma piedra, de torcer sobre el mismo camino...de cometer los mismos errores pero más lentamente.
En un mundo loco, donde los holandeses queman mezquitas árabes, los árabes queman iglesias católicas, donde un país, solo en un estúpido país son capaces de volver a reelegir a un genocida de presidente, allí en el país de las oportunidades, sinceramente, en Estados Unidos...la libertad es una estatua.
Con ganas de agarrarse a la sinrazón, de entonar una triste melodía y seguir con mis canciones, viendo como el mundo se nos va al carajo, viendo como los que luchan se sentaron hace tiempo sin ganas de retomar la batalla, viendo como mezquinos solo intentan meter hipocresía en tu vida, llenarla de mierdas, de sus putas frustraciones, pues les diré que no, que aqui no se hizo la miel para la boca del asno, que me dejen de tonterías...
Hoy no estoy para nadie...simplemente quiero, y aunque te dé verguenza, contemplar tus ojitos y cometer los actos más impuros...los más bonitos.
Pd: Nos vemos, o sino nos recordamos que es más bonito.
Triste incertidumbre despierta mi conciencia, mediodía y no me ha importado que pasen las horas, la noche anterior fue mala...demasiado, la imagen de ese llanto estremece mi colchon por cada segundo que el tictac se hace más agudo y mas firme, quizas todo fue un desliz, una falta de comprensión, pero sin embargo una melancolía profunda invade mi interior, no me apetece ver lo que hay afuera...ni adentro.
Una página vacia en mi vida, no quiero recordar, ese momento no me sirvió para aprender, solo para olvidar, al fin y al cabo la vida son solo momentos...
[Bajo la niebla]
Surgía estrepitosamente de aquel manto de neblina que cubría la calle, paseaba con paso indeciso por la acera, con sus manos en los bolsillos y muchas dudas a cuestas, pensando en nada y en todo, con la mirada perdida, la voz ronca...de cantar hasta la madrugada, el alba lo había cogido aún sin haberse terminado de vestir.
Y con solo una palabra de lamento, salia de su boca, deseaba volverla a ver, sus suspiros eran de amor, su cuerpo temblaba, la más linda y dulce de las mujeres había invadido su corazón, no se sabe por cuanto tiempo...él tampoco quiso mirar el reloj...
Desaparecía calle abajo, entre la niebla...sus pasos se iban haciendo más firmes con cada recuerdo de aquella noche en sus brazos...
Surgía estrepitosamente de aquel manto de neblina que cubría la calle, paseaba con paso indeciso por la acera, con sus manos en los bolsillos y muchas dudas a cuestas, pensando en nada y en todo, con la mirada perdida, la voz ronca...de cantar hasta la madrugada, el alba lo había cogido aún sin haberse terminado de vestir.
Y con solo una palabra de lamento, salia de su boca, deseaba volverla a ver, sus suspiros eran de amor, su cuerpo temblaba, la más linda y dulce de las mujeres había invadido su corazón, no se sabe por cuanto tiempo...él tampoco quiso mirar el reloj...
Desaparecía calle abajo, entre la niebla...sus pasos se iban haciendo más firmes con cada recuerdo de aquella noche en sus brazos...